Entrevista realizada al Lic. Gabriel Kemmerer

Publicada originalmente en la gacetilla de Concurso Ilusión 2015.



“La calidad no se controla, se produce”

Esta frase fue sentenciada por Carlos Gabriel Kemmerer, diseñador en Comunicación Audiovisual, experto en productos de consumo masivo y miembro del jurado de la edición 2015 del Concurso Ilusión a la impresión gráfica argentina.

Carlos Gabriel Kemmerer, Diseñador en Comunicación Audiovisual en Bellas Artes por la Universidad Nacional de la Plata y miembro fundador de la Cámara Argentina de Multimedia, formó parte del jurado encargado de seleccionar y calificar a los trabajos ganadores en el Concurso Ilusión 2015. En esta entrevista, se refirió a la actualidad de la industria gráfica argentina, los desafíos que enfrenta y la importancia del certamen. También experto en presentaciones de alto impacto y audiovisuales, especialista en productos de consumo masivo y detentor del primer cargo de creativo IT/AV en Argentina, afirmó: "Agradezco a Ledesma la confianza depositada en mí para evaluar los trabajos de una comunidad gráfica creativa, pujante, innovadora y sustentable".

¿Qué le pareció la calidad de los trabajos enviados en esta edición?

A lo largo de estos años, he visto cómo se eleva una y otra vez la calidad de los productos gráficos presentados y, este año, no fue la excepción, tanto en lo referente al papel - sea obra o sea encapado - como en los distintos productos: desde una simple etiqueta producida con un nivel soberbio hasta un libro con puntajes perfectos en su diseño, o en lo que respecta a la preprensa, a la impresión y también a los acabados prístinos.

¿Cuáles fueron las áreas de calificación en las que más notó una mejoría? ¿Arte y diseño, impresión o acabados y terminación? ¿A qué cree que se debe?

El diseñador argentino siempre se destacó por su gran arte y creatividad, por lo tanto, el diseño es un área que no deja de sorprender en cada nueva edición del certamen y se mantiene en la cresta de la ola, pero -sin dudas- la impresión y la preprensa son las estrellas en esta edición del certamen. Es una curiosidad, pero el continuo avance de la calidad tiene que ver con diversos frentes abiertos en los procesos industriales gráficos.

En referencia a los mismos, nuestro sector gráfico y el papelero tienen características propias tanto en el plano industrial como en el de los servicios. En lo industrial, porque responden a las grandes inversiones que se requieren en maquinaria, know-how, equipos electrónicos y, en consecuencia, se utiliza tecnología compleja y avanzada proveniente de todo el mundo. En el área de servicios, se debe a que participan en actividades inmateriales como la creación y el diseño, ya que toda la producción se realiza sobre encargos concretos y nunca en serie. Por lo tanto, el reto tecnológico al que deben enfrentarse los profesionales es continuo dada la incesante evolución de los servicios, procesos y tecnología utilizados en la industria gráfica. Si a esto le sumamos un certamen de excelencia anual, como el Concurso Ilusión de Ledesma, en el que no sólo los productos son la estrella, sino que también el papel presenta año tras año una gran evolución y nuevas características de calidad y sustentabilidad, tenemos la fórmula mágica para el avance continuo de la calidad gráfica argentina a través de sus profesionales competentes.

En relación a los talleres gráficos argentinos, ¿percibe, en general, una incorporación de procesos o acciones destinados a innovar y aumentar estándares de calidad?

En la década pasada, una vasta cantidad de talleres argentinos, desde Ushuaia a La Quiaca, se dedicaron a certificar normas de calidad ISO 9001-2008. Esta norma, elaborada por la Organización Internacional para la Estandarización (ISO), determina los requisitos para un Sistema de Gestión de la Calidad (SGC) que pueden aplicarse en la estructura interna de las organizaciones -sin importar si el producto o servicio lo brinda una organización pública o una empresa privada, cualquiera sea su tamaño- para su certificación o con fines contractuales.

Estas normas, si bien las considero necesarias en los procesos de gestión, logística y stocks, chocan de frente con una de mis frases preferidas: “La calidad no se controla, se produce, paso a paso en el avance de la realización de cualquier proyecto gráfico”. Máxima que repito en cada taller gráfico que visito en mis viajes por Latinoamérica.

En Argentina, ya hace años que la calidad no se controla, ¡se produce! Y, con este proceso, el Concurso Ilusión de Ledesma tiene mucho que ver.

¿Cuál es la importancia del Concurso Ilusión en relación al mercado? ¿Por qué considera que son importantes este tipo de certámenes?

Al presenciar la premiación del 6º Concurso Ilusión en la cena de camaradería de FAIGA y la cadena de valor Celulósica-Papelera, con más de 1000 personas presentes, se recordó que ese certamen es el único que reconoce la calidad gráfica argentina, teniendo como objetivo elevar los estándares de calidad, promoviendo la superación que se alcanza mejorando la competencia y alentando el compromiso con la naturaleza. Por eso mismo, es muy saludable que Ledesma siga invitando a los talleres gráficos de todo el país a que presenten sus productos impresos en papeles Ilusión y Visión, elaborados con fibra de caña de azúcar.

Un par de industriales gráficos de diferentes zonas de nuestro país se dieron el lujo de diseñar auto-promocionales especialmente para presentar en este certamen. Un hecho que llena de orgullo a los organizadores y también al jurado, pues la industria gráfica ve a este concurso como un hito positivo y de gran pujanza, como años atrás ocurría con proveedores de toda Latinoamérica, cuando se elaboraban piezas especiales para participar en el concurso Theobaldo de Nigris, certamen panamericano de CONLATINGRAF, en el cual nos veíamos con el compromiso de crear nuevas categorías para poder evaluar correctamente cada pieza exclusiva y no crear competencia desleal entre los diferentes productos gráficos.

Y como colofón inesperado de esta anécdota, estos pioneros argentinos, que generaron piezas gráficas exclusivas para nuestro certamen, ganaron sendos Cuentahilos de oro en esta edición 2015 del Concurso Ilusión.

¿Cuál considera que es el estado de la industria gráfica argentina? ¿Qué potencialidades cree que tiene y qué le falta desarrollar?

En la actualidad, la industria gráfica argentina se encuentra en plena expansión, haciendo uso de las licencias para importación de bienes de capital que FAIGA gestiona incansablemente ante la Secretaría de Comercio y maximizando el potencial que se alcanza con UGAR a nivel regional y con UGAS a nivel sectorial para la defensa del sector. Contribuyen a ese logro las importaciones de maquinaria nueva o usada de terminación y acabado, que es lo que en este momento se está agregando en cada una de las imprentas que ven a esta parte del trabajo como objeto de deseo para poder controlar el 100% de la capacidad operativa y productiva, pues el principal problema en establecimientos que no incluyen el acabado y la encuadernación es la calidad final de tales procesos.

El próximo desarrollo, sin dudas, va a ser el web-to-print, el sistema por el cual un cliente se comunica y puede negociar con un impresor de cualquier parte del mundo que ha certificado la ISO 12647 en cada una de sus variantes y que, por consiguiente, está en condiciones de imprimir en cualquier rincón del mundo el mismo color certificado por esta norma.

Gabriel Kemmerer, Q.E.P.D.